domingo, 7 de noviembre de 2010

DESARROLLO DEL LENGUAJE EN NIÑOS DE 4 A 6 AÑOS DE EDAD.

DESARROLLO DEL LENGUAJE EN NIÑOS DE 4 A 6 AÑOS DE EDAD.

Lenguaje sintáctico

Se caracterizan principalmente por el alcance en la adquisición de hábitos y el dominio progresivo del lenguaje verbal. En estas edades los niños y las niñas aprenden a hacer uso de los distintos lenguajes de comunicación, descubren las características físicas y sociales del medio en que viven, elaboran una imagen positiva y equilibrada de sí mismo(a) y adquieren normas básicas de comportamiento que les permitirán una elemental autonomía personal.
Los niños y las niñas necesitan un ambiente cálido y seguro que le permita construir el conocimiento gradual del mismo y adquirir los recursos para acceder a él. A su vez, este ambiente debe satisfacer el deseo de conocer y descubrir, ya que los niños(as) a esta edad tienen una gran curiosidad e interés por conocer todo lo que les rodea, una vez superada una primera etapa en la que el niño(a) toma conciencia de su propio yo.
El proceso de aprendizaje de cada uno de los niños (as) se realiza a partir de sus potencialidades personales y de las posibilidades que se le ofrezcan en la interacción con su familia, la escuela y el ambiente más cercano.
Durante estos años, se producen grandes cambios en su desarrollo integral, éstos resultan múltiples, rápidos y generalmente sucesivos, producto del medio familiar, escolar y del entorno comunitario donde se desarrolla. Pasa por diferentes momentos que le caracterizan y diferencian por sus especificidades, habilidades, aptitudes, relaciones y expresión de sentimientos y emociones.
Entre tres y cuatro años, su lenguaje evoluciona hasta la utilización de la frase completa y su vocabulario puede alcanzar las 1.200 palabras. Entre los cuatro (4) a los seis (6) años, se destaca el desarrollo y la consolidación del pensamiento intuitivo.

Sugerencias para la estimulación del habla y el lenguaje en los niños de:

4 años:
Ayúdele a clasificar objetos y cosas, explicando el por qué pertenecen a tal o cual categoría.
Enséñele a usar el teléfono, la televisión, el equipo de sonido, etc.
Léale historias cada vez más largas.
Permítale crear y contar cuentos.
Muéstrele constantemente su interés en el desarrollo de su lenguaje y pensamiento.
No espere total perfección en la forma de pronunciar las palabras.

5 años:
Invítelo a usar su lenguaje para expresar sus sentimientos, ideas, sueños, deseos y temores.
Proporciónele oportunidades de aprender canciones, rimas o versos de memoria.
Léale cuentos largos.
Hable con el niño de temas variados sin utilizar términos y formas infantiles.
Recuerde que el niño comprende más de lo que es capaz de hablar.

6 años:
Pídale al niño que lea cuentos.
Ayude al niño a escribir su propio libro de cuentos con dibujos.
Pídale que actúe diversos cuentos o juegos.
Dé al niño tareas que impliquen recordar una lista de instrucciones.
Permita que el niño vea videos especiales o programas de televisión para pedirle después que narre lo que vio.
Permita que el niño participe en discusiones que involucren la toma de decisiones


Lenguaje semántico


Comprende de enunciados simples (pedir, mandar) primeras denominaciones descriptivas a partir de gráficos.
Primeros juegos: metalingüísticos (familia, asociación).

Actividades de imitación directa. Denominación en situaciones de exposición y de descripción.
Primeros juegos creativos: metalingüísticos más complejos (análisis, síntesis, semejanzas, seriaciones).

Actividades para las funciones de pedir mandar, cooperar, preguntar y explicar. Juego creativo.

La metalingüística: Es una de las funciones del lenguaje, se refiere principalmente a la posibilidad de hablar o razonar acerca del propio lenguaje, del código común q utilizamos para comunicarnos, controlarlo y adaptarlo para poder interactuar con nuestro entorno. Nos permite además descubrir las ambigüedades del lenguaje, analizar y comprenderlas. Mediante el control de estas aptitudes, el individuo logra controlar su lengua, y jugar con rimas, comprender metáforas, oraciones de doble sentido, chistes, reflexionar, etc. Le permiten analizar la realidad, sus actos y consecuencia de los mismos.La seriación y la clasificación: Son operaciones mentales indispensables para que el niño adquiera la noción de número y pueda aprender matemáticas.

Las operaciones básicas del pensamiento lógico matemático son la clasificación, que constituye la ordenación de objetos en función de sus semejanzas y diferencias; y la seriación, que consiste también en ordenar los objetos. Pero no sólo los separa de otros, sino que les da un lugar de acuerdo con alguna característica, a través de una ordenación que se refiere a más que o menos que.
Con la seriación no sólo se separan las cosas por su semejanza o diferencia, sino que efectuando un proceso más complejo se les coloca por tamaños, grosores, utilidades, funciones, etcétera. En otras palabras, se jerarquizan en niveles y grados. Por ello es difícil que un niño que no ha desarrollado esta posibilidad pueda entender qué es una cantidad, es decir comprender dónde hay más y dónde hay menos. Tampoco puede tener la noción de número, lo que implica saber que éstos son series ordenadas de símbolos que representan cantidades diferentes: así un cuatro es más que un tres pero menos que un siete.

Pragmático del lenguaje


A partir de los 4 años de edad, las habilidades pragmáticas del niño, se adquieren en distinguir la relevancia del tópico y la obligación de contestar o de atenerse a las normas del tiempo dialógico. Conjuntamente se da la clarificación de los contenidos del tópico. Estos dominios hábiles se vinculan con una mayor destreza en el procesamiento del discurso extenso, relacionado con el desarrollo de las intenciones comunicativas. Así, la expresión de intenciones, conectadas a emisiones previas, en cuanto a contenido y en cuanto a forma, emerge cuando el niño es capaz de relacionar las intenciones de sus enunciados con las enunciaciones precedentes del otro interlocutor.

Entre los 4 y los 6 años, los niños exhiben un rico repertorio de construcciones sintácticas, pudiendo elegir entre estas. Al hablar con un adulto, los niños de cuatro años continúan explicando los referentes conocidos por medio de sustantivos que corresponden a nombres de juguetes y a nombres de personas conocidas. Cuando hablan con diferentes oyentes, igualmente siguen siendo notoriamente inadecuados en la comunicación dialógica de referencias no conocidas. Esto hace que atribuyan una mayor responsabilidad a los oyentes en la comprensión de los enunciados. Alrededor de los 4 años el niño va a utilizar el lenguaje para aprender de la realidad. Es una etapa de gran incremento de los usos comunicativos, el niño va a adquirir una serie de estrategias de comunicación. En esta etapa el niño va a ser capaz de iniciar conversaciones, realizar preguntas de todo tipo, sugerencias, descripciones, explicaciones, etc. Incluso la función reguladora llega al punto en el que el niño tiene claro qué va a decir para llamar la atención o para terminar la conversación. También tiene adquirida la función expresiva (exclamar, sorpresa), y también es capaz de imitar a otros. Es por lo tanto, un periodo de afianzamiento. Esto quiere decir que el niño de 6 años, tendría en el plano fonológico prácticamente todos los fonemas del castellano diferenciados.

El contexto social del lenguaje

Una conducta de apego como resultado de una relación afectiva fundamentalmente madre-hijo, que va a tener una relevancia importante en la configuración de la personalidad del individuo.
• Un reconocimiento o autoconocimiento de sí mismo, comenzando por la propia imagen, diferenciando el yo del no-yo, para descubrir al final de esta etapa la existencia de los otros.
En el ciclo de los 4 a 6 años algunas características relevantes:
• Una conducta de grupo, tras el descubrimiento de los otros donde se va a desarrollar aspectos tan importantes como el juego en un principio paralelo y posteriormente compartido, conflictos por la posesión de los objetos primeros contactos con la norma.
Destacar que el conocimiento de estas características, junto con las necesidades derivadas de los ritmos biológicos propios de esta edad, no solo permiten avanzar en el desarrollo armónico e integral de nuestros alumnos, sino que también justifica el trabajo por rutinas y gran parte de la organización de un centro de Educación Infantil.

Lenguaje escrito



Los niños comienzan a prestar atención al lenguaje escrito en el mundo que los rodea, observando que letras y palabras constituyen una clase especial de gráficos, y paulatinamente van adquiriendo la noción de que éstas transmiten significado. Esta creciente atención puede manifestarse en comentarios relacionados con lo que las letras “dicen” (por ejemplo, en la calle pueden reconocer un logo y decir “ahí dice Coca Cola” o al leer un libro pueden preguntar “¿dónde dice Perro?” o pueden garabatear sobre una hoja y pronunciar que ahí “dice” su nombre).

Los niños también adquieren durante esta etapa varias otras nociones acerca del lenguaje escrito, entre ellas, la direccionalidad del mismo (al hacer como que escriben, lo hacen progresivamente en la dirección de sus sistema de escritura), la linealidad (organizan los caracteres en una línea en el papel), el concepto de palabra (garabatean en unidades separadas que corresponden a palabras, o bien, al leer, hacen corresponder cada palabra que dicen con una palabra escrita, aunque no sea en forma correcta) y la identificación de las letras del alfabeto. De igual manera comienzan a desarrollar la conciencia fonológica, la habilidad de separar y manipular los sonidos del lenguaje (por ejemplo, identificar el sonido inicial o final de una palabra, identificar una palabra a partir de sus sonidos componentes o contar el número de sonidos –no letras- que componen una palabra). Esta habilidad, es de gran importancia para el aprendizaje de la lectura en un sistema alfabético, y sólo se desarrolla al estar inmerso en una sociedad alfabetizada, puesto que no tiene utilidad alguna para el correcto uso del lenguaje oral.


Clases sociales, diferencias étnicas y bilingüismo


Es hacia los dos años y medio que adquieren la identidad de género, y esto se observa en la elección de sus juegos y juguetes, que a su vez estarán influenciados por las costumbres sociales y culturales.

La edad preescolar se extiende de los tres a los seis años, etapa en la cuál los niños ya controlan esfínteres y no tienen estallidos de rabia tan frecuentemente como en años anteriores. Es importante que el niño se adecue al sistema escolar, pero no se le debe exigir más allá de sus capacidades. Su lenguaje se fue ampliando y ya puede utilizar frases completas. Utilizan más los símbolos y el lenguaje Son capaces de expresar sus sentimientos de amor, tristeza, celos, envidia, curiosidad y orgullo. Empiezan a preocuparse por los demás.

El niño comienza la inserción social más allá de la familia, incorporándose al mundo exterior. Aprende nuevas maneras de interactuar con las personas, el nacimiento de un nuevo hermanito pone a prueba su capacidad de compartir y ayudar, comienzan a distinguir entre lo real y lo fantaseado, principalmente a través de los juegos que realizan, son frecuentes los juegos de personificación, en los que, por ejemplo, una niña "hace de cuenta que es una ama de casa" y "un varón personifica a un camionero. Esto les permite analizar situaciones reales de la vida cotidiana. Los amigos imaginarios suelen ser frecuentes en el 50% de los niños entre 3 y 10 años, mayormente en niños con una inteligencia superior. Los amigos imaginarios pueden ser tanto objetos como personas.

Los niños de 4 a 6 años el lenguaje lo comienzan a utilizar para trasmitir ideas complejas, adquieren la capacidad de concentración a los nueve o diez años y dejan la fantasía de lado por la exploración lógica. El hecho de sentirse discriminado o desanimado en la escuela, ser sobreprotegido en su casa, decirles que son inferiores, puede influenciar la autoestima negativamente. Es muy positivo animar al niño a valorar el ser productivo y perseverante en una tarea.

La experiencia escolar representa un mundo muy importante para ellos, con metas propias, frustraciones y limitaciones. En la primaria se asientan las bases estructurales, herramientas que les permitirá a los niños a desenvolverse en el plano concreto, para luego, en la secundaria, aprender a manejarse mediante la abstracción. El niño, al atravesar esta etapa, va adquiriendo la capacidad de trabajar y de adquirir destrezas adultas. Aprende que es capaz de hacer cosas, de dominar y de concluir una tarea.
Estudiantes: Sección: 801
Luisa Rosal Turno: Nocturno
Liliana Soto
Rosmary Gamardo